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lunes, 23 de mayo de 2011

ESPEJO Y AGUA

Tu alma en mí dejó su fría imagen, sólo recuerdo de lo que vivías, y si al espejo miro y me reflejo allí encuentro tus ojos, tu silencio de cera con un reposo de apagado aliento, como si descendiendo arenas o un tropel de recuerdos sobre mi piel, con sosegado paso hacia el cristal cayeran. ¿No caen hojas como frases muertas, y mis ojos en ti no fueron rosas ahogadas en tu aroma?

Si al agua miras, mira mi corazón ornado de sepulcros bajo las olas que lo mueven, crecido entre las ruinas de tu nombre, entre perderse en muerte o florecer como una eterna espera o el lamento de un Adán impasible que soñaba contigo y tu mentido Paraíso. Porque al mirarte contra el agua, miras mi pensamiento en tu alma suspendido.

viernes, 22 de abril de 2011

LOS ESPEJOS

Yo que sentí el horror de los espejos no sólo ante el cristal impenetrable donde acaba y empieza, inhabitable, un imposible espacio de reflejos sino ante el agua especular que imita el otro azul en su profundo cielo que a veces raya el ilusorio vuelo del ave inversa o que un temblor agita.

Y ante la superficie silenciosa del ébano sutil cuya tersura repite como un sueño la blancura de un vago mármol o una vaga rosa, hoy, al cabo de tantos y perplejos años de errar bajo la varia luna, me pregunto qué azar de la fortuna hizo que yo temiera los espejos.

Espejos de metal, enmascarado espejo de caoba que en la bruma de su rojo crepúsculo disfuma ese rostro que mira y es mirado, infinitos los veo, elementales ejecutores de un antiguo pacto, multiplicar el mundo como el acto generativo, insomnes y fatales. Prolonga este vano mundo incierto en su vertiginosa telaraña; a veces en la tarde los empaña el Hálito de un hombre que no ha muerto.

Nos acecha el cristal. Si entre las cuatro paredes de la alcoba hay un espejo, ya no estoy solo. Hay otro. Hay el reflejo que arma en el alba un sigiloso teatro. Todo acontece y nada se recuerda en esos gabinetes cristalinos donde, como fantásticos rabinos, leemos los libros de derecha a izquierda.

Claudio, rey de una tarde, rey soñado, no sintió que era un sueño hasta aquel día en que un actor mimó su felonía con arte silencioso, en un tablado. Que haya sueños es raro, que haya espejos, que el usual y gastado repertorio de cada día incluya el ilusorio orbe profundo que urden los reflejos.

Dios he dado en pensar pone un empeño en toda esa inasible arquitectura que edifica la luz con la tersura del cristal y la sombra con el sueño.

Dios ha creado las noches que se arman de sueños y las formas del espejo para que el hombre sienta que es reflejo y vanidad. Por eso no alarman.

martes, 2 de marzo de 2010

ESPEJO


Estoy frente a mi espejo, curiosamente, me pregunto, ¿Quién eres? ¿Eres el deseo de ser de otra persona?


La respuesta, la sé, no duele, no hay miedo. Soy todo y nada, soy poco y mucho.
Pasaron los años,encuentros y desencuentros, trenes perdidos, un billete sin destino, una estación solitaria.


Pasa mi vida, las cartas en mi contra, obligada a jugar la partida. De nuevo frente a mi espejo,el reflejo es distinto, no hay distorsión, no hay dudas. Elijo mi destino. Viajo en el vagón de mi vida, decido quien entra, quien sale. Esta vez, yo reparto las cartas.

Una nueva parada, se respira paz, escucho reír.


Un espejo, se vislumbra un rostro, parece que ríe, se ilumina, me resulta familiar......
¿Y a ti...?

Este poema está dedicado a todas aquellas personas, que como yo, se han sentido, o se sienten fuera de lugar, incomprendidos.


El camino es difícil, pero de repente un día, tu espejo solo te reflejará a ti, y te gustará, te sentirás feliz. No habrá nadie que tu no quieres que haya.

viernes, 26 de febrero de 2010

La Mujer en el Espejo


Hay una mujer en mi espejo, que llora por las noches. Se le ve triste y tiene miedo. Me pregunto ¿Quien es?.

Se ve una historia en sus tristes ojos; ojos de cristal hartos ya de tanto llorar. No hay nada que pueda decirle para poderla alegrar.
Sus lagrimas caen silenciosas, cuando mira hacia mi. No hay nadie, a su lado, quiere un abrazo, pero no hay nadie ahi.
La mujer en el espejo, la conosco desde siempre. La mujer en el espejo SOY YO.