lunes, 10 de mayo de 2010

A VECES HAGO UN VIAJE


Ciego pie de tiniebla, vacilante, avanza en el desierto de mi pecho. Seguramente es el infierno.


Aquí dentro, convulso, desbordando metales por mis ojos abiertos, levantando mareas de veneno, girando mariposas de cal y de ceniza; frías caricias lentas estrellando mis huesos. No sé si será el grito anudado al origen que ha crecido gigante y le ha trascendido, no sé si aquella niña en asombro que llevo o una fotografía de lo que nunca he sido.


El ángel de la ausencia preside la agonía.


Tal vez sean los árboles que viven en mi sangre, o colores inéditos, o voces que no quieren apagarse conmigo. Si hubiera luz, ascendería.


Mano de sombra danza por mi frente más allá de la sed y del sueño. Me protege un paisaje de pájaros inmóviles. Si supiera tu nombre... ¡te llamaría silencio!


Cruzan desnudos ríos inconcretos, pasos de arena fina, sal quebrada. Me protege una cifra solitaria y geométrica. Si mirara tu rostro... ¡te llamaría distancia!


Seguramente esto es el infierno: en muda dimensión desconocida una sombra cayendo en pozo negro.


Si pudiera decir palabra limpia de amor o de miseria, de olvido o de recuerdo.

Si pudiera sentir sobre mis párpados mirada pura, voz indudable, firme transparencia, sobre mi sien amarga...


¡Qué ala tendería!


Y pronunciar tu nombre impronunciable, circundar tu inasible firmamento. Imagen desolada del abismo, sólo soy una forma sin espejo.

CRUCES


De golpe es muy extraño sobrevivir, recordar al hombre hechizado y no el momento en que se fue: más errante que nunca pero muy poco sabia, torpe en el bullicio del verano, torpe en la espera.


Hubo un hombre sin sueños para siempre detenido en la estación del calor. No se reconocieron ni en los ojos en la planicie árida del parador un jugo, una radio encendida, la loca esperanza de llegar sin morir. El mundo canta a veces como una apuesta imposible y eso lo vuelve ronco y despiadado.


No hay rumor para oír, no hay tierra que espiar.


El mundo canta a veces y siempre por los respiraderos de la ciudad y se abre paso en el tumulto irreflexivo con una canción que jamás se recuerda cuando llueve o hace frío, una canción quebrada que no otorga poder.

OTRA VEZ


Por ahora experimento nuevamente lo que es la felicidad, sin necesidad de fingir.


Ya era hora de que llegara a mi después de tanto sufrir, hay que recordar que para recibir la gloria hay que pasar por una cruz.


Mi cruz ya fue marcada y casi terminada y ahora estoy pasando por la primera etapa de la gloria ya vi la luz.


Ahora solo espero a llegar al centro de esta, de donde ya no abra vuelta atrás.


lunes, 3 de mayo de 2010

LAS LINEAS DEL MUNDO

Quien ve a las líneas del mundo unir a la desdicha con la alegría sin tiempo ni motivo,a la ceguera del hombre con lo luminoso del hombre,al cobarde, al justo, al tonto(que asiste a la ceremonia del crepúsculo asombrado, muy quieto, flotando sobre el agua),nunca se vuelve altivo a contemplar la guerra que incendia el lugar donde vibra todo esto.

Ya nunca sueña.Abre los ojos despierto, abre los ojos dormido.

El que ve a las líneas del mundo servir de trampolín a los pájaros y de escalera a las almas,sabe por qué no vuelan y se guarda de contarlo.

Otro será su interés:él querrá trepar por ellas disimuladamente, sin un solo comentario, sin que nadie note la ausencia del desertor. Feliz, ignorado por todos,vagará por la tierra sin nombre con su precioso secreto, ese momento en que espió: él conoce signos que lo conocen, hace su propia ley.

Y por fin, cuando se retira,como un oscuro bulto con corazones de tormenta,hacia la tierra oculta en esta misma tierra, que guarda de toda noche el sol, no olvida, ni por un momento, que el tiempo está en su red. Sabe que no hay milagros, sabe qué cosa son.

Algún día todo será plenitud.

ENTIERRO DE POBRE

Entierro de pobre, ya sabes, amigo. No quiero que vengan los otros conmigo.

Los otros, aquellos del otro camino, los que me dijeron: es agua tu vino.

Los que sacudieron mi rama florida. Para tejer burlas, en charlas subida.

Entierro de pobre, ya sabes, amigo. Sin flores horribles de trapo, contigo, y mis cuatro hermanos bellos, silenciosos, sin esa etiqueta, sin esos curiosos, sin los obligados que dicen: debía venir al entierro y en charla vacía, prosiguen narrando su gracioso cuento.

Entierro de pobre. Mi acompañamiento será de pocos.

La misa temprano, de aquel padre Valle, canto gregoriano, en iglesia pobre y un solo cantor misa verdadera de Nuestro Señor.

También te suplico, me libres, hermano, del insulto magno. Al diario profano, que a diario blafema, dile, que no es cierto, que quién le ha contado que me hubiese muerto que estoy bueno y sano y así no dirán sus majaderías de parrampamplán: noble, generoso, digno, caballero, ciudadano probo, patriota sincero, de firme carácter, hombre superior...: y otros disparates del mismo color.

Acuérdate hermano de todos aquellos versos de mis libros, silenciosos, bellos.

Del "Agua Encantada" de estos mis "Caminos"que son el consuelo de los peregrinos, de "Espumas y Estrellas:, del "Libro Menor"que a todos encanta por su buen olor.

Entierro de pobre, ya sabes, amigo. No quiero que vengan los otros conmigo.

EL MAR DE LOS ANTIGUOS

No volverá jamás el mar de los antiguos a rebañar las costas creadas por sus olas. Un año de ancho, una vida de largo, se sumió en la honda bocanada del fondo.

Con él las bandas de Erik el Violento y la pacífica vela de otro ladrón, fenicio, doblaron para siempre ese horizonte blando y abajo el precipicio que los tragó a todos como se cierra un libro.

Ni el ceñudo pirata que un día fue estatura y bronceado y sombra, ni el traficante sofocado bajo tricornio y títulos, tuvieron el poder de detener aquellas otras olas que se llaman horas; menos el múltiple ahogado, ése sin nombre, puede asomar la cabeza ahorapara su intrépido persistir bajo la luna, a solas.

Ah mar de Eneas y de Ulises que no eras éste y erasla cuna del delfín y las especias y el camino del oro y siempre, lo otro. Qué portugueses y españoles erancuando eran los que eran en el mar.

¡Y el junco de esa otra historia, la ignorada, que salía a él bajando de los ríos como una rama armada de astrolabio, con hombres amarillos bajo la tensa seda guardando sus secretos, sus caminos y sus signos!

Veo entre peces voladores cabalgar la trirreme del romano y al bajel del griego salir de la zozobra; todas esas ambiciones que iban tras las Hespérides encalladas en el arrecife del Minuto.

Y la Sirena, el paganismo de a bordo recubierto de escamas y colocado fuera, y el oficial Leviatán del Viejo Testamento condensados en la ballena blanca que surcó todavía, en mil ochocientos y tantos, el querido inolvidable mar de los antiguos.

RECITAL DE MIS ARAÑAS

Estoy condenada a destripar el corazón de las arañas, a poner los dedos dentro de la caldera de una flor. Estoy arrestada en las prisiones de una lágrima con cuchillos.

Mastico el cuesco amargo de un día oscuroy paseo en la niebla sucia que destapa a los caballos en los campos. Me he hecho débil como una copa sin vino, que ni esta canción me pertenece completamente.

Y después, arribará el diablo vestido de hombre, ofreciéndome pan, versos en ediciones de lujo, zapatos incendiados en la boca poderosa de una estrella, autógrafos anónimos para que nadie me encuentre, kilos de juventud esparcida en piernas y manos.

Y así se me presentará el diablo, vestido de hombre, guiñándome el ojo varias veces, seduciéndome con un beso que, pero mas no sacará nada, nada podrá arrebatarme, porque en las arañas de este cuarto húmedo, ya he tenido mi abundante infierno.