domingo, 30 de enero de 2011

Cuabdo dije amor, no era solo sexo que arrebata, era ponerlo todo con el alma, era ponerle un poco mas de ganas.

Cuando dije amor, era tenernos cerca cada mañana, tu luz en mi y el solo sobraba, era tu piel mi piel cuando te amaba.

No hubo equivocacion, fue solo error en la interpretacion, hay tantos idiomas para hablar de amor y el que tu entiendes, no lo entiendo yo.

Cuando dije amor, buesque unidad sin condicion forzada, te quice siempre y aunque viviera mil batallas ganaria.

Cuando dije amor, era saber que las palabras hablan y sin ninguan temor a pronunciarlas, nunca dude ni dudare en usarlas.

No hubo equivocacion fue solo error de interpretacion, hay tantos idiomas para hablar de amor y el que tu entiendes, no lo entiendo yo.

viernes, 28 de enero de 2011

No escojas solo una parte, tomame como me doy entera y tal y como soy, no vayas a equivovarte, soy sinceramente tuya, pero no quiero mi amor ir por tu vida de visita y vestida para la ocacion , preferiria con el tiempo recordarme sin rubor.

Cuentale a tu corazon que existe siempre una razon escondida en cada gesto, del derecho y del revez, uno solo es lo que es y anda siempre con lo opuesto, nunca es triste la verdad, lo que no tiene es remedio.

No es prudente ir camuflada eternamente por ahi, ni por estar junto a ti, ni para ir a ningun lado, no me pidas que no piense en voz alta por mi bien, ni que me suba a un taburete a expresar lo que pienso, si quieres jugare a crecer, es insufrible que me veas llorar y tu no tengas nada que hacer.

Cuentale a tu corazon que existe siempre una razon escondida en cada gesto, el derecho y del revez, uno solo es lo que es y anda siempre con lo opuesto, nunca es triste la verdad, lo que no tiene es remedio.

No escojas solo una parte, tomame como me doy entera y tal y como soy, no vayas a equivocarte.

martes, 25 de enero de 2011

ESCRIBIR POESIA

¿Por que escribo poesía? Bueno, te diré una cosa voy dejando el alma mía en cada verso, en cada prosa. Es el verso la veste primorosa tomada del arcón de un hechicero que al gusano lo cambia en mariposa y al mendigo, lo torna caballero. Es la inspiración que brota sembrada con gran pasión ...cada letra una gota de sangre del corazón.

Tiene el poeta un poco de locura y de razón !Dicen que el poeta es loco¡ por que vive de ilusión. Desde el amor más puro cuando escribo cosas bellas como el cielo mas oscuro cuajado de mil estrellas.

Pero cuando me hacen daño con tantas hipocresías !Cortos se me hacen los días! para escribir sobre engaño. Yo por mi parte escribo lo que siento y lo que toco !De mil ilusiones vivo! aunque digan que estoy loco.

domingo, 23 de enero de 2011

SIGNOS

De las piedras profundas un agua cristalina refleja el oro y el bronce, la cara del buey, las puertas y los nardos que tu partida deshacía.

Quiero acariciar tus cabellos cansados, agitar el légamo, adentrarme en el germen intocado de tu nostalgia y ser casi muerta en la agonía desde siempre, a la orilla del miedo, de ti faltando amor. De noche distante te pierdes, vertical y distante te apagas, te desvaneces.

Me alejé, recogí las cerezas, la miel, la perdiz que guardo para ti. Para ti florece la blancura sobre la colina de Ishtar. Ven, quiero ver tu cuerpo en la fosa fresca que besaré. Los años, luz tenue de estanque, son apenas duración.

Bésame, tu bendición es destino poblado de pájaros.

Duele saber que el astro vuelve: raíz entre piedras, hojas desgajadas del invierno. Pero los pájaros ya estaban en tu cara y un río de siete lenguas era tu árbol florecido. Por esta tierra desataste el sueño y el alba dejó escapar fulgor de lumbre. Color de áurea intensidad
el cielo es.

No, no moriste del todo. El pasado con todos tus sentidos, con todos sus escombros es bajo la piedra oscuridad que cubre tus manos yertas. Amorosamente en el lento río, morosamente en el mar del amor, muerta. En el agua te buscaré: aquellos días espejos mi voz derrama. De las entrañas brotan las aguas dulces, las sombras vegetales, la sustancia de amor que los dioses aguardan.

El atardecer derrama su balbucear en el bastón del ciego: conduce a lo sin rostro. No había voz ni brasa que me elevara, mi seno al miedo cada noche, al desamor mi sed. Breve es el amor y largo el camino que lo cultiva.

Mis ojos aprendieron a ver fijamente las piedras, la noche y la mirada de la madre, sus palabras extrañas. Aprendieron a ver sin mirar en lo que permanece. En la tarde de su descenso los vados filtran las hojas, la niebla se desparrama, mi madre se deja asir.

El viento sopla piedad por un último hálito. Sino, rastro, la cauda de su lamento arde, eleva su densa permanencia.

DESDE ADENTRO

Todo pasa desconocido entre los bastidores de la vida escenario de intimidades proscriben la curiosidad ajena la comidilla malediciente el atrevimiento de la mirada. Maestros de cortes y palacios apadrinan la adustez el rigor, el anonimato, el desapego, esa ausencia tuya de gestos y emociones. Fantasmas reconocibles trasgos de la imaginación entre realidad y fantasía en medio de ficciones y evidencias confirman aromas halos auras huellas dactilares una existencia cierta en medio de tanta incredulidad. Bombillos solidarios despojos de una noche sin memoria convierten enigmas de chimeneas, chisporroteos audaces, luminosidades prohibidas en atisbos de anonimatos y preludios de presencias.

Habita entre tus telas en un simulacro de alegrías en una parodia de seres vivos la desesperanza, el desconsuelo una muerte cierta parecida al olvido y la tristeza.

CONTRA LA MUERTE

Me arranco las visiones y me arranco los ojos cada día que pasa. No quiero ver ¡no puedo! ver morir a los hombres cada día. Prefiero ser de piedra, estar oscuro, a soportar el asco de ablandarme por dentro y sonreír a diestra y siniestra con tal de prosperar en mi negocio.

No tengo otro negocio que estar aquí diciendo la verdad en mitad de la calle y hacia todos los vientos: la verdad de estar vivo, únicamente vivo, con los pies en la tierra y el esqueleto libre en este mundo.

¿Qué sacamos con eso de saltar hasta el sol con nuestras máquinas a la velocidad del pensamiento, demonios: qué sacamos con volar más allá del infinito si seguimos muriendo sin esperanza alguna de vivir fuera del tiempo oscuro?

Nadie me sirve para nada. Pero respiro, y como, y hasta duermo pensando que me faltan unos diez o veinte años para irme de bruces, como todos, a dormir en dos metros de cemento allá abajo.

No lloro, no me lloro. Todo ha de ser así como ha de ser, pero no puedo ver cajones y cajones
pasar, pasar, pasar, pasar cada minuto llenos de algo, rellenos de algo, no puedo ver todavía caliente la sangre en los cajones. Toco esta rosa, beso sus pétalos, adoro la vida, no me canso de amar a las mujeres: me alimento de abrir el mundo en ellas. Pero todo es inútil, porque yo mismo soy una cabeza inútil lista para cortar, pero no entender qué es eso de esperar otro mundo de este mundo.

Me río de ir a buscar tan lejos la explicación del hambre que me devora, el hambre de vivir como el sol en la gracia del aire, eternamente.

martes, 18 de enero de 2011

DICIEMBRE

Este poema es la trágica historia del olvido de un poema. Brotaron sus palabras como voz que brotaba del sueño. Bellas estrofas perdidas, inquietantes imágenes rezumando silencio, borradas como nombres escritos una tarde de estío en la arena y que la pleamar se llevó.

No hay espacio aquí para el desencanto (Yo, como ese poema, también soy silencioso) Tan sólo la reflexión, la terrible constatación del final de tantos, tantos versos, y la debilidad con que se asume lo inefable como un poso de pureza imposible, semejante a esos días en que el trastorno nos desvanece y algo interior, girando donde nada gira, grita ¿dónde estás? para que algo, igualmente interior, descubra en la respuesta un umbral que nunca franquearemos, temerosos de hallar que las palabras son una cortina de humo, fragmentos volátiles como vilanos en una tempestad.

¿Y si cerrara los ojos?
¿Y si dejara que el vacío llenase esta página como el agua los huecos de árboles desarraigados?

No, no es la palabra escrita sino la ausente la que perdura. Y esa ausencia tiene una forma, y esa forma tiene un color, y ese color tiene, posiblemente, un destino. Ahora es de noche y escribo. Escribo caído en la trampa de la costumbre como una ave migratoria que, a ojos de las otras, es sólo un bicho perdido, demasiado confuso para volar. Volar, errar detrás del agua sólo para constatar la sed y darle un rincón, el mismo que a la forma que en el lecho el pensamiento deja de un cuerpo inalcanzable.

Sí. Es de noche. Y escribo este poema. Mañana, pájaro de alas rotas, narrará la historia de otro poema sin existencia lo poseeré mientras surja. Luego será, seré abandonado.

¿Cómo podría ser de otro modo?